¿A quién se dirige?

La Mediación está dirigida a todas aquellas personas físicas y jurídicas que decidan someterse a este procedimiento flexible, voluntario, y deseen alcanzar un acuerdo con la intervención de un mediador, que garantizará:

  • La plena igualdad de oportunidades.
  • La confidencialidad.
  • El mantenimiento del equilibrio entre las partes y el respeto a sus puntos de vista.
  • La neutralidad, pues el mediador no puede actuar en interés o perjuicio de ninguna de las partes.
  • La eficacia, pues el acuerdo que se firme es obligatorio entre las partes.

¿En qué casos?

A título de ejemplo, son asuntos objeto de la mediación y/o resolución de diferencias:

  • Conflictos con proveedores, clientes, quejas.
  • Gestión de impagos.
  • Diferencias entre administradores o entre socios y administradores de una sociedad mercantil.
  • Relaciones comerciales.
  • Relaciones laborales.
  • Mediación familiar
  • Mediación en el ámbito penal
  • Etc…